Grupos sociales como la Red Solidaria Aragua y Alimenta la Solidaridad realizaron jornadas médicas y sociales en las zonas afectadas en las que se han atendido a más de 100 niños, de los cuales 35 % están en riesgo de desnutrición. Después de 12 días de ocurrido el desbordamiento del río El Limón, muchos afectados presentan heridas, problemas respiratorios, gastrointestinales y de piel, incluyendo varios trabajadores de la Gobernación de Aragua.

Maracay. Un 20 % de los más de 100 niños afectados por el desbordamiento del río El Limón en el municipio Mario Briceño Iragorry presenta algún grado de desnutrición y otro 35 % se encuentra en riesgo de desnutrición.

El diagnóstico es el resultado de tres jornadas médicas y asistenciales que organizaciones como la Red Solidaria Aragua, Alimenta la Solidaridad, estudiantes de medicina, la Sociedad Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Carabobo; la Cruz Morada, la ONG Guacamaya International Aid y grupos de rescate, han llevado a cabo en las zonas afectadas, inmediatamente de ocurrida la emergencia.

El pediatra y consejero en lactancia materna, Alejandro Crespo, explica que la primera jornada se llevó a cabo en el sector Arias Blanco, callejón El Diamante de El Limón, en donde 50 niños fueron incorporados a un nuevo comedor de Alimenta la Solidaridad. Desde allí, los niños recibirán de lunes a viernes un almuerzo con unas 500 calorías al día que les permitan superar el peso y tamaño actual.

El comedor para atender a los niños de Arias Blanco y Caja de Agua funcionará en la vivienda de Felicidad Ramos, una educadora jubilada y habitante del callejón El Diamante, quien se declaró dispuesta a ofrecer su vivienda para el funcionamiento del comedor, pese a ser una de las afectadas por la tragedia.

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Foto: Cortesía

La evaluación y perfil médico también determinó que un 35 % de los niños atendidos están en riesgo de desnutrición, no solo los del sector Arias Blanco, sino también los otros 50 niños de La Candelaria que fueron incluidos en otro comedor que se abrió el pasado fin de semana.

“La situación nutricional de los menores de cinco años, de acuerdo con el indicador peso-edad, revela que alrededor de 21 % se encuentra en riesgo de desnutrición y 8 % está desnutrido, un nivel que se distancia considerablemente del registro en Colombia (3,4 %), Perú (3,2 %) o Chile (0,5 %). Igualmente, según el indicador talla-edad se ha estimado en 30 % quienes se encuentran en desnutrición crónica”, de acuerdo con los resultados de la Encovi 2019-2020

Con ellos y otros 50 que previamente ya reciben una comida al día en la urbanización Caña de Azúcar, son 150 los niños del municipio Mario Briceño Iragorry que atiende Alimenta la Solidaridad, para un total de 1650 en todo el estado.

Además del cuadro de desnutrición y el riesgo que presentan algunos niños, encontramos cuadros respiratorios, problemas gastrointestinales como gastritis, parasitosis y diarreas, producto de la alimentación a deshora y a la escasez de agua potable”, cuenta el pediatra Crespo.

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Foto: cortesía

Estos cuadros clínicos también fueron encontrados en los adultos evaluados. En el caso de los problemas respiratorios se deben a que la solidificación de barro que aún permanece en viviendas y calles genera un polvo que deviene en rinitis y alergias.

También fueron atendidas las lesiones y heridas en aquellos adultos que sin descanso continúan sacando lodo y escombros de sus viviendas y de las calles de El Limón. Después de dos semanas, aún hay viviendas con 60 centímetros de barro y escombros dentro y sectores en los que los afectados aseguran no se han iniciado aún los trabajos de limpieza y remoción.

En esa población atendida, se incluyó a los trabajadores tanto de Protección Civil como de la Gobernación de Aragua, muchos de los cuales presentan heridas en manos y pies y cuadros alérgicos.

“Se debe reconocer el trabajo de voluntarios y trabajadores de Protección Civil y la gobernación, quienes trabajan día y noche en condiciones lamentables y sin descanso, sin equipos de protección, sin guantes y sin tapabocas adecuados y que apenas perciben entre 1 y 2 dólares de salario”, señala el doctor Crespo Freytes.

Crónica Uno