Cada vez son más los menores de edad que se pueden observar dedicándose al trabajo informal en las calles de Caracas, capital de Venezuela.

La crisis económica y social que atraviesa el país lleva a niños y adolescentes a tomar esta alternativa, situación que durante la pandemia se incrementó.Anuncios

Gilbert Brito, un joven que se dedica a limpiar vidrios, aseguró que algunos de sus compañeros estudian y otros no, porque tienen como prioridad ganarse algo de dinero.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicó que la población infantil que no tiene acceso a la educación, llega al millón.

“Nadie quiere trabajar por un sueldo de $1. Tú buscas un trabajo por ahí y te quieren dar un sueldo mínimo, aquí por lo menos uno se agarra $2 o $3 en efectivo”, aseguró Brito.

El último reporte oficial publicado por el Instituto de Estadísticas en el 2001 reveló que alrededor de 81.000 niños, niñas y adolescentes en edades comprendidas entre los 10 y 15 años, ya estaban trabajando.

En las zonas fronterizas con Colombia ocurre algo similar. En el 2018, la Fundación Thomson Reuters indicó que 350 infantes están en el mercado laboral.

VPI