Por @Fernanpereirav de @cecodap

La tradición cristiana nos ha familiarizado con esos tres Reyes Magos que viajaron desde lejanas tierras del oriente para adorar a ese niño tan especial. No teniendo mayores referencias acudieron a las autoridades para poder llegar donde estaba la familia de Nazareth. 

No sabían que el Rey Herodes había ordenado la matanza de los niños inocentes (buscando exterminar al niñito de la profecía). Herodes se enteró de la pretensión de esos magos y los llamó en privado para manipularlos y pedirle que averiguaran muy bien dónde estaba ese recién nacido para ir a adorarlo. Los tres aventureros tomaron sus camellos y continuaron vía Jerusalén.

No era fácil llegar porque nadie tenía claro lo que estaba pasando. Afortunadamente vieron una estrella en el oriente y los guió hasta un pesebre en Belén. Debieron pensar que el GPS de la estrella falló. Su sorpresa fue enorme al encontrar a María amamantando al niño Jesús y al lado un señor de barba poblada tratando de apoyar a María en esos momentos agotadores de atender a un bebé recién nacido.

Los reyes abrieron sus cofres y les entregaron los regalos de Navidad y desde ese momento se convirtieron en los amigos secretos de la familia. Cuando se despidieron y decidieron regresar a su destino por otro camino para no encontrarse con Herodes y su gente; pues intuyeron los reales intereses de esa gente.

Han transcurrido más de 2 mil años y la historia se sigue repitiendoLos Herodes cambian de nombre, título y vestimenta pero desde el poder siguen sacrificando a los niños por su afán de mantenerse en el poder; y, a pesar de su afán, siguen naciendo niños que encarnan la esperanza de la humanidad. A pesar de las amenazas y persecución siguen viajando los reyes y se acercan humildes pastores para ser testigos del anuncio y buenas nuevas que traen esos pequeños.

Todo vuelve a la cotidianidad

El 7 de enero todos volvemos a nuestras labores cotidianas prometiendo cuidar más nuestra salud en el nuevo año. Pero, este año inicia con muchas preguntas rondando. ¿Qué nos depara el 2021? ¿Cómo están las cifras de contagio? ¿Volveremos al confinamiento? ¿Cuándo volveremos a las escuelas? ¿Podremos mantener nuestros empleos? ¿llegará la vacuna a Venezuela?

El panorama político ofrece profundizar el nivel de confrontación. Comienza el mandato de una nueva Asamblea Nacional rechazada por la inmensa mayoría de la población y el país se sigue moviendo en aguas borrascosas que impactan la economía y el funcionamiento de los servicios públicos llenando de vértigo nuestra cotidianidad. 

El reto es inmenso para contar con la fuerza para seguir adelante y transmitirla a nuestros hijos, estudiantes, familiares. Pidamos a los reyes que traigan en sus cofres salud, esperanza y resiliencia. Capacidad y motivación para seguir adelante a pesar de los intentos de los Herodes del siglo XXI para atentar contra la vida y esperanza de sus niños.

El año comienza con una especial preocupación por los niños y adolescentes que se han quedado rezagados con el proceso de educación a distancia porque no cuentan con conectividad, dispositivos electrónicos o porque sus docentes tampoco cuentan con los recursos para conectarse o el tiempo pues deben realizar otras actividades para complementar sus exiguos ingresos.

Sin educación los muchachos están condenados a migrar a las calles buscando sobrevivir y o manteniendo la idea de migrar a otro país como única opción aunque tengan que jugarse la vida. Prevenir los fenómenos del trabajo infantil, niños de la calle, embarazo adolescente, mayor exposición a las adicciones y las diferentes formas de violencia va a depender de que logremos mantener a los niños y adolescentes motivados para seguir aprendiendo.

Efecto Cocuyo