Por Fernando Pereira

La ola de denuncias sobre abuso sexual en las últimas semanas ha denotado la falta de información que sigue acompañando el tema. Reiteramos que es un tema del que hay que hablar en la casa, escuelas, grupos de recreación donde participan niños, niñas y adolescentes.

Debemos reiterar que nos referimos al abuso sexual como todo acto, violento o no, realizado por una persona que usa su poder sobre el niño o adolescente, para someterlo, seducirlo, utilizarlo o sobornarlo para satisfacerse sexualmente.

Los niños de cualquier edad, cuanto más pequeños más indefensos y condición social están expuestos a sufrir violencia sexual en la casa, guardería, centro educativo, deportivo, parroquial. La mayoría de los abusos son cometidos por personas cercanas al medio familiar o personas con las que el niño pasa tiempo en actividades formativas o recreativas. El abusador busca el momento del día donde tiene contacto con la víctima y  pueda generar menos sospecha.

¿Cómo se manifiesta?

Al emplear la seducción, maniobras coercitivas, amenazas, agresión verbal, física en contra de la víctima con el propósito de: manipularla, frotarle los genitales, penetrarla (boca, vagina, ano) con objetos o partes del cuerpo (dedos, pene); lograr que manipule, masturbe o realice cualquier tipo de práctica sexual con él o los abusadores; involucrarla en actividades exhibicionistas, eróticas, imágenes pornográficas, fotos, videos.

Cualquier cambio drástico en su conducta o comportamiento son señales de alerta para ver si pueden estar siendo víctimas de abuso: aislamiento frecuente, intranquilidad permanente, regresiones si ya controlaba sus esfínteres, llanto continuo, pérdida de apetito, manifestar rechazo hacia personas o frecuentar lugares, descontrol cuando ve a una persona…

Igualmente estar atentos si tiene dificultad para caminar o sentarse, sangramiento vaginal o rectal, secreciones por vagina o del pene, infecciones, moretones, rasguños, color o inflamación  en sus genitales, ropa interior manchada o rota.

¿Solo se abusa de las niñas?

No, también hay varones que son víctimas por parte de hombres y mujeres; aunque la cantidad de niñas abusadas es mayor y también la mayoría  de los abusadores son hombres.

Desde pequeños debemos conversar con ellos sobre la diferencia entre una demostración de afecto y una caricia sexual. Explicarles con claridad en qué partes del cuerpo puede ser tocado y acariciado y dónde no y cómo reaccionar cuando alguien lo toca de manera indebida.

Una niña o niño abusado no se convierte en lesbiana u homosexual. El abuso puede ocasionar, en algunos casos, trastornos en el área de la sexualidad, comportamientos eróticos no acordes a la edad, inhibición de conducta sexual, promiscuidad… El abuso no cambia la orientación sexual.

La buena noticia

La persona puede recuperarse con un tratamiento adecuado y oportuno. Es importante buscar el apoyo de profesionales especializados. El grupo familiar debe participar para sanar culpas, miedos y traumas.

Si el niño o adolescente dice que ha sido abusado hay que escucharlo y tomarlo en serio. Los niños muy pocas veces inventan historias sobre abuso sexual. Una información de este tipo puede afectar al adulto; pero hay que tratar de no transmitirle alarma o angustia a la víctima que necesita el apoyo. Podemos buscar ayuda de algún especialista y comunicarle al niño que hablaremos con algunas personas que serán de ayuda.

¿Proteger a los niños o denunciar?

Ambos aspectos son claves. Se debe proteger a la víctima ofreciéndole asistencia legal, psicológica, familiar; por otra parte se debe denunciar al abusador para que se haga justicia.

El abuso sexual es un delito, asi está tipificado en las leyes. Angela Villafranca, abogada del Servicio jurídico de Cecodap aclara: “Todas las personas tienen derecho de denunciar ante las autoridades competentes los casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes. No se exige requisitos especiales, ni tener ningún tipo de parentesco o filiación.

En el caso de que un médico, docente o trabajadores de una defensoría o entidad de atención que en el ejercicio de sus funciones tenga conocimiento una situación de violencia contra un niño, tiene la obligación de denunciar. Se configura el delito de comisión por omisión si alguna de las personas no realiza una denuncia.

El niño, niña o adolescente tiene derecho a defender sus derechos, y por ende la denuncia también puede ser realizada por él mismo, este debe ser escuchado y asistido. La edad, el sexo o cualquier otra condición no puede ser un motivo que impida la recepción y trámite de la denuncia”.

¿Dónde se puede denunciar?

  • Ministerio Público.
  • Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) que cuenta con una División de Protección contra la violencia.
  • Cuerpos policiales municipales o regionales.
  • Consejos de Protección y Defensorías del Niño, Niña y Adolescente

Con la denuncia la pelota está en el campo de los organismos competentes que tienen que demostrar con respuestas eficientes que están cumpliendo su deber administrando justicia. De lo contrario, las víctimas solo podrán optar por sufrir en silencio o recurrir a las redes sociales para denunciar a sus agresores.

Por Fernando Pereira

La ola de denuncias sobre abuso sexual en las últimas semanas ha denotado la falta de información que sigue acompañando el tema. Reiteramos que es un tema del que hay que hablar en la casa, escuelas, grupos de recreación donde participan niños, niñas y adolescentes.

Debemos reiterar que nos referimos al abuso sexual como todo acto, violento o no, realizado por una persona que usa su poder sobre el niño o adolescente, para someterlo, seducirlo, utilizarlo o sobornarlo para satisfacerse sexualmente.

Los niños de cualquier edad, cuanto más pequeños más indefensos y condición social están expuestos a sufrir violencia sexual en la casa, guardería, centro educativo, deportivo, parroquial. La mayoría de los abusos son cometidos por personas cercanas al medio familiar o personas con las que el niño pasa tiempo en actividades formativas o recreativas. El abusador busca el momento del día donde tiene contacto con la víctima y  pueda generar menos sospecha.

¿Cómo se manifiesta?

Al emplear la seducción, maniobras coercitivas, amenazas, agresión verbal, física en contra de la víctima con el propósito de: manipularla, frotarle los genitales, penetrarla (boca, vagina, ano) con objetos o partes del cuerpo (dedos, pene); lograr que manipule, masturbe o realice cualquier tipo de práctica sexual con él o los abusadores; involucrarla en actividades exhibicionistas, eróticas, imágenes pornográficas, fotos, videos.

Cualquier cambio drástico en su conducta o comportamiento son señales de alerta para ver si pueden estar siendo víctimas de abuso: aislamiento frecuente, intranquilidad permanente, regresiones si ya controlaba sus esfínteres, llanto continuo, pérdida de apetito, manifestar rechazo hacia personas o frecuentar lugares, descontrol cuando ve a una persona…

Igualmente estar atentos si tiene dificultad para caminar o sentarse, sangramiento vaginal o rectal, secreciones por vagina o del pene, infecciones, moretones, rasguños, color o inflamación  en sus genitales, ropa interior manchada o rota.

¿Solo se abusa de las niñas?

No, también hay varones que son víctimas por parte de hombres y mujeres; aunque la cantidad de niñas abusadas es mayor y también la mayoría  de los abusadores son hombres.

Desde pequeños debemos conversar con ellos sobre la diferencia entre una demostración de afecto y una caricia sexual. Explicarles con claridad en qué partes del cuerpo puede ser tocado y acariciado y dónde no y cómo reaccionar cuando alguien lo toca de manera indebida.

Una niña o niño abusado no se convierte en lesbiana u homosexual. El abuso puede ocasionar, en algunos casos, trastornos en el área de la sexualidad, comportamientos eróticos no acordes a la edad, inhibición de conducta sexual, promiscuidad… El abuso no cambia la orientación sexual.

La buena noticia

La persona puede recuperarse con un tratamiento adecuado y oportuno. Es importante buscar el apoyo de profesionales especializados. El grupo familiar debe participar para sanar culpas, miedos y traumas.

Si el niño o adolescente dice que ha sido abusado hay que escucharlo y tomarlo en serio. Los niños muy pocas veces inventan historias sobre abuso sexual. Una información de este tipo puede afectar al adulto; pero hay que tratar de no transmitirle alarma o angustia a la víctima que necesita el apoyo. Podemos buscar ayuda de algún especialista y comunicarle al niño que hablaremos con algunas personas que serán de ayuda.

¿Proteger a los niños o denunciar?

Ambos aspectos son claves. Se debe proteger a la víctima ofreciéndole asistencia legal, psicológica, familiar; por otra parte se debe denunciar al abusador para que se haga justicia.

El abuso sexual es un delito, asi está tipificado en las leyes. Angela Villafranca, abogada del Servicio jurídico de Cecodap aclara: “Todas las personas tienen derecho de denunciar ante las autoridades competentes los casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes. No se exige requisitos especiales, ni tener ningún tipo de parentesco o filiación.

En el caso de que un médico, docente o trabajadores de una defensoría o entidad de atención que en el ejercicio de sus funciones tenga conocimiento una situación de violencia contra un niño, tiene la obligación de denunciar. Se configura el delito de comisión por omisión si alguna de las personas no realiza una denuncia.

El niño, niña o adolescente tiene derecho a defender sus derechos, y por ende la denuncia también puede ser realizada por él mismo, este debe ser escuchado y asistido. La edad, el sexo o cualquier otra condición no puede ser un motivo que impida la recepción y trámite de la denuncia”.

¿Dónde se puede denunciar?

  • Ministerio Público.
  • Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) que cuenta con una División de Protección contra la violencia.
  • Cuerpos policiales municipales o regionales.
  • Consejos de Protección y Defensorías del Niño, Niña y Adolescente

Con la denuncia la pelota está en el campo de los organismos competentes que tienen que demostrar con respuestas eficientes que están cumpliendo su deber administrando justicia. De lo contrario, las víctimas solo podrán optar por sufrir en silencio o recurrir a las redes sociales para denunciar a sus agresores.

https://asisuenalazaranda.blogspot.com/2021/05/hablemos-de-abuso-sexual.html