Todos los días despertamos con noticias relacionadas con la violencia de género, en muchos casos, las víctimas son mujeres muy jóvenes. Maltrato verbal y físico, agresiones sexuales, violaciones en grupo e incluso asesinatos. ¿Qué está pasando en nuestra sociedad?

Este artículo que la Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y Adolescencia comparte, está publicado en el medio español El Mundo. No tiene firma, pero se encuentra dentro de una sección llamada Sapos y princesas. Es un espacio en el que se ofrecen artículos de interés para padres, madres y educadores. «En Sapos y Princesas llevamos más de 15 años comprometidos con el futuro, y estamos convencidos de que si aprovechamos los momentos compartidos con nuestros hijos para educarlos y transmitirles valores crecerán siendo buenas personas», se lee en el portal.

«Por fin. Unas medidas adecuadas para radicar la violencia de genero y para fomentar el respeto hacia la mujer.
La mujer que es digna de admiración», comenta un miembro masculino de la audiencia de El Mundo.

A continuación, copiamos textualmente el texto:

Educar en la igualdad y en el respeto a la mujer es educar contra la violencia de género. La equidad no es solo uno de los derechos fundamentales de la infancia, sino también el mejor instrumento para conseguir erradicar la violencia de nuestra sociedad en un futuro.

Si queremos prevenir este tipo de agresiones los padres, los profesores y en general todos los ciudadanos, tenemos la responsabilidad de que nuestros adolescentes aprendan a valorar a las mujeres desde que son pequeñas.

La violencia de género es un problema estructural y mundial que hay que atajar desde edades muy tempranas ya que los roles nocivos se interiorizan ya en la pubertad. «Se debería empezar a trabajar con los niños en la escuela porque ya a los 16 años los roles están interiorizados y es muy difícil cambiarlos», explica el doctor de la Universidad de Valencia y miembro de la Academia de Psicología Francisco Santolaya.

Los padres además de intentar que sean responsables con sus estudios y sus responsabilidades en el hogar, tenemos que educarles en la igualdad desde pequeños. Por eso antes de la adolescencia tienen que aprender a respetar a las mujeres y convertirse en sus grandes aliados contra este tipo de violencia. Todos juntos podremos ayudar a que desaparezca esta lacra.

No solo se debe actuar desde la escuela sino también en la familia. Vamos a hablar de seis conceptos básicos que deben tener muy claros todos los adolescentes.

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1. Una mujer no solo es un cuerpo

El lenguaje también es cómplice de actitudes machistas. Nunca hay que referirse a una mujer por las partes de su cuerpo. Por ejemplo, es habitual referirse a una chica como “un buen trasero”. Incluso está aceptado en la sociedad y lo oímos habitualmente en la publicidad y en los comentarios entre los amigos. Si no se conoce su nombre es mejor no referirse a ella. Igual que a un hombre nunca le nombramos por una de las partes de su cuerpo.

2. Una mujer puede vestir como quiera

También otra actitud que hay que cambiar es considerar la vestimenta de una mujer como una provocación, ya que puede vestir como quiera. Entender que se viste de una determinada manera para conquistar a hombres es un error importante. Muchos jóvenes todavía, aunque parezca increíble, consideran que sus novias no pueden vestir como quieran.

3. Nadie es dueño de nadie

Hay que estar atento cuando un chico comienza a salir con una chica y se considera su dueño. Nadie es dueño de nadie: ni un padre de un hijo, ni un chico de una chica. Los celos se pueden en su peor enemigo y comenzará a desarrollar conductas posesivas. Por ejemplo, se tomará mal que salga con otros amigos algún día o que se vista de manera provocativa. Comprender que nadie es dueño de nadie es uno de los primeros pasos para erradicar definitivamente este tipo de violencia.

4. No controlar sus movimientos

Otra de las actitudes que hay que cambiar es intentar controlar todos los movimientos de la chica con la que sale. Si ves que tu novio revisa los mensajes de tu móvil cuando no le ves y está atento a todo lo que hablas con tus amigas, siéntate con él e intenta que deje ese comportamiento. Tienes derecho a tu vida privada y nadie debe leer tus mensajes o tenerte controlada. Si no cambia tendrás que replantearte la relación.

5. ‘No’ significa ‘no’

Aunque parezca obvio y lógico todos los adolescentes deben tenerlo claro. Si una chica dice que no significa no. Es muy difícil que cambie de opinión y hay que respetarlo. Incluso la ausencia de un no claro no equivale a un sí. Por ejemplo si en una fiesta una joven está demasiado borracha para expresar un no, nunca se debe interpretar como un sí.

6. Pedir ayuda

Por último si descubrimos que nuestro hijo tiene problemas de este tipo hay que pedir ayuda. Es habitual que ellos no sean conscientes de ello y necesitarán hablar con un profesional para cambiar su comportamiento. Admitir sus pensamientos en voz alta es el primer paso para poder cambiar de actitud. Un buen profesional les ayudará a darse cuenta de su problema y a lograr que empiecen a respetar a las mujeres.

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