Hay quienes están de acuerdo, pero reconocen que hay que hacer un estudio minucioso de todo lo que implica
Fuente original: Efecto Cocuyo. – Una propuesta del ministro de Educación, Héctor Rodríguez, ha encendido la polémica en Venezuela: eliminar las tareas escolares en el hogar. Anunciada el pasado 12 de septiembre durante la clausura del Plan Nacional de Formación Docente 2025-2026, la idea busca, según el funcionario, reducir el estrés, los conflictos familiares e incluso la violencia intrafamiliar que, afirma, generan esas asignaciones para la casa.
Inspirado en modelos como el de Polonia, dicho por el propio ministro, llamó a un debate nacional con docentes, familias y expertos para explorar alternativas que fortalezcan el vínculo entre escuela y hogar sin tensiones.
La propuesta ha dividido opiniones. Expertos en educación reconocen el peso de las tareas en hogares golpeados por la crisis económica, pero advierten que eliminarlas sin un plan sólido podría agravar las brechas educativas en un sistema ya debilitado por la escasez de docentes y la precaria infraestructura escolar.
Algunas opiniones
Fernando Pereira, educador y cofundador de los Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), una organización dedicada a los derechos de niños y adolescentes, aplaude la apertura al diálogo, pero insiste en que las tareas deben enfocarse en aprendizajes significativos, no en cantidad.
“El hogar no puede ser una extensión de la escuela para compensar sus carencias. Necesitamos un debate profundo que incluya a las comunidades y evite decisiones improvisadas”, señaló Pereira, quien también alertó sobre el riesgo de que los niños llenen el tiempo libre con pantallas o actividades poco productivas.
Por su parte, Carlos Fernando Calatrava, exdirector de la Escuela de Educación de la Universidad Católica André Bello (Ucab), defiende la permanencia de las tareas, pero adaptadas al contexto venezolano.
“Son clave para fomentar la responsabilidad y el aprendizaje autónomo, pero deben diseñarse considerando las desigualdades. No todos los hogares tienen internet o padres con tiempo para supervisar”, explicó en entrevista con Unión Radio.
En contraste, Aurora Lacueva, profesora de la Universidad Central de Venezuela, considera que el momento no es ideal para cambios radicales. “Con escuelas en crisis, romper con prácticas establecidas puede generar más caos que soluciones”, afirmó en una amplia explicación que brindó al respecto en sus redes sociales.
Organizaciones educativas como Cecodap han enfatizado la necesidad de escuchar a los estudiantes y sus familias antes de decidir. Aunque otras ONG, como Fe y Alegría, aún no han fijado posición pública, se espera que el debate nacional convocado por Rodríguez incorpore sus voces en las próximas semanas.
El Movimiento Bolivariano de Familias, aliado del gobierno, también ha sido invitado a participar, aunque no ha detallado su posición.
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