Fuente original: Crónica Uno. – En Ciudad Guayana, estado Bolívar, las madres y los padres se debaten entre la creatividad para reusar lo que pueden del año escolar anterior, buscar los mejores precios en útiles y uniformes o cambiar a sus hijos a escuelas públicas.

Bolívar. Terminó el año escolar de Matías, una etapa superada. Aunque está de vacaciones, Sandra sabe que restan unas semanas para volver a los gastos de hace un año: útiles, uniformes y pago de mensualidades. De esto último el gasto es menor en comparación a un colegio privado. Su hijo estudia en una institución subvencionada.

En un contexto de inflación persistente y desafíos económicos en Ciudad Guayana, muchas familias enfrentan con preocupación la llegada del nuevo año escolar. Padres y madres, como Sandra, tuvieron que recurrir a la creatividad para estirar el presupuesto. Reutilizar cuadernos, comprar en mercados mayoristas o aceptar donaciones son algunas estrategias, aunque no resuelven del todo.

“Por mucho que cuide los zapatos y el pantalón él crece y ya no le queda para el otro año. Lo que haré con los cuadernos es sacar con cuidado las hojas y armar libretas nuevas con las hojas que quedan. Les hago huequitos para amarrarlas tipo carpeta”, describe Sandra, quien puso su ingenio para sobrevivir a los gastos de un nuevo año escolar.

Aunque de menos calidad, no tiene más remedio que ir a locales mayoristas en San Félix para comprar cajas de colores, sacapuntas, borrador y lápices de grafitos.

Foto referencial: Luis Morillo

“Con los libros he tenido suerte porque una vecina me dona los de su hija cuando pasa de año. Mientras en el colegio no inventen de pedir uno en específico, estamos bien. Algunos que son de tareas ya están rallados y me pondré a borrarlos para que él los pueda reusar”,detalla.

César, en cambio, optó por retirar a su hijo de un colegio privado a uno público. Recién lo jubilaron y la mamá del niño quedó desempleada en una reducción de personal.

“No quería hacer eso porque pierden muchas clases y la educación no es igual. A veces se viene temprano a la casa porque no fue el profesor de Matemáticas. Hasta tuve que arreglar un pupitre que es el que él usa para garantizar que tuviera dónde sentarse en el salón. Eso me impresionó”.

El padre pensó en la opción de inscribirlo en otro colegio, pero le quedaba lejos de su casa e implicaba pagar transporte escolar. Aún así, cuando César no puede llevarlo o buscarlo por falta de gasolina o porque se le dañó el carro, la madre lleva al niño en transporte público o caminan.

Donaciones, reúso y cacería de ofertas: padres se preparan para gastos escolares
Padres recorren locales para buscar las mejores ofertas en útiles y uniformes escolares

Otras estrategias

Marisela aún mantiene a sus dos hijos en un colegio privado. Maneja un negocio propio con su esposo y siempre buscan trabajos alternos que les permitan ingresos extras. Su mente de emprendedora también la aprovecha cuando se trata de los gastos.

“Yo empiezo a comprar desde abril las cosas generales, los cuadernos, lápices, colores. Antes, cuando viajaba a Margarita para las vacaciones, aprovechaba para comprar. Ahora recorro todo San Félix, donde se consigue más barato. Me conozco todos los rincones de comercios chinos donde venden más barato. También aprovecho cuando hacen ferias escolares para comprar lo que falta”.

El movimiento en librerías en la ciudad se mantiene bajo. Por lo general las familias esperan hasta última hora para comprar. Una trabajadora de un local ubicado en Puerto Ordaz, estimó que según el colegio y el grado de estudio se necesitan mínimo $150 dólares para cubrir el gasto de una lista escolar.

“Normalmente los padres no compran todo en un mismo sitio, buscando precios más baratos. A veces compran acá solo los libros. Otros vienen en el mes a buscar lo básico, como los cuadernos, lápices, sacapuntas y borrador, y el otro mes o cuando comienzan las clases van comprando los textos”, comentó.

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El movimiento en librerías de Ciudad Guayana aún se mantienen con poca afluencia

¿Cuánto cuesta la educación privada?

Pese a los esfuerzos la realidad es que la educación, aunque prioritaria, se convirtió en un gasto cada vez más difícil de asumir para muchas familias.

En un sondeo a padres, madres y representantes de Ciudad Guayana, las mensualidades oscilan entre $100 y $200, sin determinarse aún incremento en el costo de las matrículas. Se prevé en algunos planteles que funcionan para preescolar, pasen de $120 mensuales a $150.

A esto se suman gastos de zapatos que oscilan entre $25 y $100, según modelo y marca. Los morrales cuestan desde $10 los más sencillos, cuadernos en $2 y $4, y la caja pequeña de lápices desde $2. La caja de colores oscila entre $2 y $4 las más económicas.

La Asociación Nacional de Institutos Privados (Andiep) no descarta que haya reajustes en las mensualidades de los colegios privados. Los ingresos se destinan en 70 % al pago de nómina y 30 % restante a mantenimiento de la infraestructura, lo que incluye el pago de servicios de electricidad, agua, teléfono e internet.

De acuerdo con la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres) el porcentaje de morosidad en pagos de mensualidades en colegios privados del país es de 40 %. Estimó que de la población escolar en Venezuela solo 12 % están actualmente inscritos en instituciones privadas.

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