Así como los adultos, en la cuarentena los niños y adolescentes pueden experimentar ansiedad, intranquilidad, miedo, rabia o aburrimiento, según explicó el coordinador del servicio de atención psicológica de Cecodap, Abel Saraiba.

La diferencia está en que “los niños no siempre saben ponerle nombre a las emociones que tienen”, y muchas veces las expresan a partir de cambios en su comportamiento. “Estos son los insumos que nos permiten notar que algo está sucediendo”, indicó.

Aunque el psicólogo destacó que no hay “una receta” para sobrellevar esta coyuntura, expuso tres elementos orientadores desde la disciplina positiva que promueve Cecodap:

✅ Pensar a largo plazo. Sugirió a los padres enfocarse en qué clase de personas quieren que sean sus hijos y qué relación desean tener con ellos.  Instó a preguntarse si con la dinámica actual que llevan están más lejos o más cerca de lograr ese objetivo, y luego corregir lo que sea necesario.

Este enfoque ofrece dos herramientas:

✔️ La calidez. Relacionada con dar seguridad a los niños y adolescentes, acercarse a lo que sienten, piensan y necesitan. Esto, “aún frente a situaciones que pudieran habernos hecho molestar como adultos”.

✅ La estructura. Consiste en dar información, establecer pautas claras de comportamiento, decir qué es lo que esperamos de ellos y darle nuestras razones.

También implica que los padres sean un modelo positivo. “Si le pedimos que sea honesto, pero luego cuando toca el timbre el vecino le pedimos que diga que no estamos, no estaríamos dando quizá el mensaje más congruente”.

Además, destacó la importancia de resolver problemas juntos y alentar a sus hijos a que tengan sus propios pensamientos e ideas.

Recomendaciones

La psicóloga del Instituto Venezolano para el Desarrollo Integral del Niño (Invedin), Patricia Pérez Muskus, recalcó que la cuarentena es una oportunidad para el desarrollo de destrezas, así como para fortalecer vínculos.

Entre algunas recomendaciones incluyó:

✔️ Realizar ajustes en el hogar para que este se convierta en un espacio diferente y agradable.

Aclaró que eso no significa necesariamente comprar muebles u objetos nuevos. “Se puede poner un estambre, pompones, una decoración distinta, casera, que pueda anunciar a los niños que están de vacaciones“.

✅ Promover la diversión y creatividad. Comentó que algunos padres no se consideran muy creativos, pero que en las redes sociales e Internet “hay mucha gente que está compartiendo ideas sobre qué se puede hacer”.

✔️ Aconsejó que los niños y adolescentes elijan una actividad que les permita practicar y medir su evolución en el tiempo, como pintar con acuarelas o tocar un instrumento. Señaló que dedicarle mucho tiempo a esa actividad y comprobar sus mejoras les será gratificante.

✅ Este contexto también es una oportunidad para el desarrollo de habilidades para la vida, para la independencia y la autonomía.

Indicó que la casa “es un espacio que todos vamos a ocupar, independientemente del camino profesional que escojamos” y es importante incorporar poco a poco a los hijos en las labores del hogar, de acuerdo con lo que puedan hacer según su edad.

“Si tienen una jardinera se les puede enseñar a sembrar, a cuidar las maticas, a utilizar herramientas. Son experimentos interesantes desde el desarrollo sensorial, motor”.

✔️ La psicóloga compartió que la coyuntura es un momento para fortalecer las relaciones entre padres e hijos. En estas vacaciones, los padres pueden enfocarse en que los chamos la pasen bien, así como dejarlos tener “un rol más activo y más participativo en la toma de decisiones sobre su rutina diaria, sobre todo con los adolescentes“.

Además, es importante que en la medida de lo posible puedan fortalecerse redes de amistades aún a distancia.

✅ Destacó que si bien es positivo mantenerse ocupados, es clave reconocer que se está en un período de descanso. “Hay que cultivar el tiempo libre, los espacios de silencio, de paz, de encuentro con uno mismo, eso lo pueden hacer los niños también”.

Observar y escuchar

Las psicólogas Ana Lisett Rangel (@puntocrianza) e Irene Ladrón de Guevara (@infanciaenmas) compartieron orientaciones que trabajan desde que inició la cuarentena en el país.

Reafirmaron que “a pesar del cansancio, las tensiones y dificultades, no podemos perder de vista las necesidades de los niños y cuidar los riesgos“. Llamaron a escucharlos e intentar analizar sus preocupaciones. A proporcionarles seguridad afectiva.

Destacaron que:

✔️ Hay que observarlos. “Tratar de saber qué piensan, qué necesitan, cómo reaccionan”, para calibrar sus necesidades y las posibilidades de satisfacerlas. Seguir hablando de lo que sucede, procurar espacios para que pregunten y opinen. Aclarar lo que es útil y lo que no es conveniente hacer. Para esto, ayudarse con la información de instituciones de salud acreditadas.

✅ Mantener rutinas. Dedicar tiempo a revisar necesidades de aprovechamiento escolar. Planificar unas horas a la semana, pero ser flexible y dar cabida a otras actividades.

✔️ Improvisa rutinas de ejercicio físico que incluya a toda la familia, hacerlo divertido.

✅ Implicar a los niños en actividades de reorganización doméstica: seleccionar ropa y juguetes ya en desuso, organizar la biblioteca, planifica donaciones a otros niños o a instituciones. Enseñarles el valor de la solidaridad.

✔️ Ofrecer espacios de expresión de sus emociones y la realización de actividades recreativas y de entretenimiento.

✅ Evita exceso de pantallas. Regula el tiempo que los niños permanezcan ante videojuegos o navegando por internet. Acompáñalos y aprovecha para conocer qué juegan, qué ven, cómo se comunican en el mundo digital.

✔️ Si identifican que sus hijos están afectados y muestras algunos desequilibrios, como trastornos de ansiedad o trastornos obsesivos, busca ayuda de un especialista.

Adolescentes y las graduaciones

La pandemia y la cuarentena llevó a suspender las clases presenciales e hicieron que miles de estudiantes del último año de educación media y técnica tuvieran un cierre atípico de esa etapa.

Abel Saraiba de Cecodap advierte que “esos ritos, esas prácticas que estaban acostumbradas en los colegios, y que los niños y adolescentes soñaban con vivir y que se han visto frustradas” producen un duelo, por lo que es necesario hablar del tema. En general, dar el espacio para que el adolescente lo procese.

Aconsejó ser creativos e identificar qué alternativas sustitutivas podemos tener que no expongan a nuestros hijos a situaciones de riesgo ni a otros, “pero que les permitan tener momentos de cierre simbólico“, señaló. “Un hecho tan importante como es una graduación, en ningún momento debe pasar por debajo de la mesa. Creo que el reto es cómo hacerlo viable en medio de un ambiente tan adverso como el que nos ha tocado vivir”.

Evitar la violencia en el hogar

Los especialistas coincidieron en que la prioridad es proteger a los niños, niñas y adolescentes. Recordaron que se ha determinado que el encierro por la cuarentena exacerba la violencia intrafamiliar.

“Nadie apaga el fuego con gasolina. Si nuestro niño está inquieto y nosotros reaccionamos con hostilidad y con violencia es muy probable que esto no genere sino mayores niveles de intranquilidad”, dijo Saraiba.

Y agregó. “Nadie da lo que no tiene y, por tanto, tenemos que estar calmados para ayudar a que otro se pueda calmar… salvo que el niño ponga en peligro su vida o la de otros, no hay que responder a todos los conflictos de manera inmediata”, esto para evitar reacciones de agresión física o verbal.

Foto referencial. Autor: Mauricio Alvarado – El Espectador
Efecto Cucuyo

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