El 9 de abril las organizaciones Prepara Familia y Cecodap, encargadas de velar por los derechos de los niños en Venezuela, informaron sobre la urgencia que tenían 30 pacientes de recibir un trasplante de médula ósea para poder seguir viviendo

Desde el 6 de mayo de este 2019, el hospital infantil José Manuel de los Ríos estuvo otra vez en boca de todos. La muerte de Giovanni Figuera, paciente de la unidad de hematología del centro de salud, marcó el inicio de una cadena de fallecimientos que dejó una vez más en evidencia la ineficacia del régimen de Maduro para atender la salud pública.

Giovanni, Roberto, Erick y Yeidelberth no alcanzaban a cumplir los 11 años de edad, todos tenían patologías diversas en su sangre que hicieron que sus cuerpos requirieran con urgencia un trasplante de médula ósea, al que nunca tuvieron acceso.

Esta cadena de muertes causó una conmoción que llegó a niveles internacionales. Maduro y su régimen comenzaron a ser señalados como los responsables.

El mandatario ignoró las denuncias de las madres que clamaban que se cancelara la deuda que tiene la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) de su convenio con Italia, para realizar en el país europeo los trasplantes de médula ósea requeridos.

Lo que no pudo ignorar fueron las nueve muertes. Acusó nuevamente al “imperio, las sanciones y el bloqueo” de lo ocurrido con estos niños… Dijo que Pdvsa no había cancelado la deuda de más de 10 millones de euros por el cerco internacional

Maduro también aseguró que ya estaban trabajando en convenios con otros países para llevar a cabo los más de 30 trasplantes de médula ósea. Su primera opción fue Cuba, y durante una rueda de prensa dijo que solo cuatro niños serían llevados a la isla para recibir el trasplante.

“El gobierno de Cuba ha ofrecido y ya se ha coordinado la atención de cuatro niños, de cuatro casos que van para Cuba a ser atendidos y con el favor de Dios a ser sanados, a ser curados”, dijo entonces.

El 9 de abril las organizaciones Prepara Familia y Cecodap, encargadas de velar por los derechos de los niños en Venezuela, informaron sobre la urgencia que tenían 30 pacientes de ser trasplantados prontamente para poder seguir viviendo.

Luego de las muertes  y las miles de denuncias desde la Fundación Venezolana de Trasplantes (Fundavene) comenzaron a contactar a las madres de los pacientes de la unidad de hematología del J.M. de los Ríos, para pedirles nuevamente los papeles que han llevado una y otra vez, y asegurarles que pronto sus hijos tendrían el trasplante.

La Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), es una organización adscrita al Ministerio de Salud y con domicilio principal en la ciudad de Caracas. Es un organismo creado por el régimen de Maduro con el que centralizó la procura de órganos y la realización de trasplantes en el país.

Desde esta fundación llamaron a Zulema González, apenas días después de las muertes que se registraron en el hospital. La voz del otro lado del teléfono pregunto varías cosas, entre ellas que si Juan Acosta, su hijo de 9 años, aún seguía con vida o era uno de los que había perdido la batalla contra la enfermedad

Juan Acosta tiene anemia drepanocítica y es uno de los más de 30 niños del hospital infantil que requieren la realización de un trasplante. Durante la llamada a González también le dijeron que se estaba estudiando el caso para llevar al niño a Cuba.

Para la madre esto fue “una locura”, la insensibilidad de un Gobierno le abofeteo el rostro, y además avizoró algo que no estaba bien, la enfermedad de su hijo la ha hecho tan conocedora del tema que sabes que en la isla caribeña no realizan el trasplante que requiere Juan Manuel.

Pero ella no fue la única que recibió la alentadora llamada. Desde Fundavene fueron contactando una a una a todas las madres para decirles que pronto saldrían sus hijos del país para recibir el trasplante. Pero ya han pasado cuatro meses desde que ocurrió la primera muerte y los ofrecimientos de Maduro solo quedaron en promesas vacías.

Es que ni a Cuba ni a Turquía han sido trasladados estos niños, incluso luego de que el canciller venezolano Jorge Arreaza, dijera que Cuba ya está dispuesta a atender a cuatro de los pacientes de la lista en espera, pero también Turquía nos ha dado la buena noticia que va a atender a cinco”.

Tampoco ha sido cancelada la deuda para reactivar el convenio con Italia, lo que permitiría a los niños seguir recibiendo su anhelado trasplante en la ciudad europea.

Mientras esto pasa, la salud de los afectados va en picada y la situación del hospital se ha agravado. La falta de reactivos, la poca o nula disponibilidad de sangre para que los niños reciban transfusiones que requieren mes a mes, empeora aún más su cuadro.

Tal Cual