Un año más termina y muchas deudas quedan pendientes para garantizar los derechos de la infancia y la adolescencia. En marzo un apagón paralizó al país y múltiples niños dejaron de asistir a clases, mientras que otros sufrieron complicaciones médicas por las fallas en los equipos. Aunado a esto, los operativos policiales con múltiples bajas continuaron en las barriadas, con los más pequeños como testigos y en algunas ocasiones con adolescentes muertos por presunta «resistencia a la autoridad». Una adolescente fue presuntamente asesinada y violada mientras disfrutaba con sus amigos y aunque el caso causó polémica, aún las autoridades judiciales no dan respuesta. Tampoco lo hacen en relación a una agencia de modelaje que habría usado las fotos de las niñas y adolescentes para venderlas en portales pornográficos. En 2019, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) extendió sus medidas cautelares a 13 servicios del hospital José Manuel de los Ríos, el principal centro asistencial para los niños.

«La protección integral implica justamente que tienes que atender derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Toda esa gama se interrelaciona, porque la doctrina de los derechos humanos nos dice que los derechos humanos son indivisibles e interdependientes entre sí y al final uno afecta al otro», indicó Carla Serrano, secretaria general de la Red por los Derechos Humanos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna), en el último programa de #CecodapLive.

La Redhnna es una coalición de organizaciones sociales, académicas, comunitarias, centros e institutos de investigación y defensores, de diferentes regiones del país, en la cual confluyen iniciativas de carácter comunitario, académico y profesional, con una visión compartida sobre los derechos de la niñez y adolescencia en Venezuela.

Entre las organizaciones que conforman esta red se encuentra Prepara Familia, que junto a Cecodap han peleado en instancias internacionales una mejoría en las condiciones del hospital JM de los Ríos. Aunque la CIDH reconoció la grave situación de la infancia y la adolescencia en el recinto hospitalario, el gobierno venezolano aún mantiene su inacción.

«Lamentándolo mucho, ya no sé cuál hipótesis plantear y ensayar acá contigo mientras conversamos. Pero yo creo que trasladar el conflicto político partidista a la vida de los niños, a la salud de los niños, es algo que la historia les cobrará a las personas que lo han hecho, a las autoridades responsables que lo han hecho. La infancia no es una edad para morir, la infancia y la adolescencia no es una etapa para que los niños mueran y mucho más si son muertes que han podido ser prevenidas», afirmó Serrano, sobre los fallecimientos que se han vivido en el JM de los Ríos, pese a la protección internacional que exige al Estado venezolano la garantía de los derechos de los pacientes.

Una marca para toda la vida

La activista Susana Raffalli indicó que un 35% de los niños que acuden a Cáritas presentan una desnutrición muy crónica y con retardo en su crecimiento. También señaló que en 2019 se duplicó la cifra de desnutrición infantil. «El porcentaje de desnutrición aguda y grave en las zonas más pobres del país en 2019 es de 14,5% y en 2018 cerramos con 7,6%», agregó.

Serrano citó a la nutricionista, reconocida por su investigación sobre la alimentación venezolana, y repitió que los niños en Venezuela mueren. «Yo sí creo que los niños, las niñas, están muriendo en un anonimato donde pareciera que somos pocos los dolientes de lo que les ocurre y de los que intentamos mantener viva esa voz», dijo.

«Yo sí creo que nuestros chamos y nuestras chamas en la actualidad les está tocando una época espantosa porque yo creo que ni nuestras abuelas, ni nuestras mamás han vivido la precariedad de servicios públicos como la estamos viviendo nosotros. Nuestros niños están creciendo marcados», puntualizó.

Los retos del 2020

La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha tenido una presencia más marcada en Venezuela durante 2019. Diferentes departamentos de la institución internacional enviaron equipos de trabajo para revisar las acciones para atender la emergencia humanitaria compleja y las violaciones de derechos humanos.

«Este ha sido un año de mucho movimiento. Han llegado y se han ido equipos que van y vienen de misión a Venezuela. Eso por un lado tiene un aspecto positivo de que es como un fruto del trabajo que ha hecho el movimiento de derechos humanos. Redhnna ha estado apoyando al movimiento de derechos humanos de Venezuela en general, para hacer toda esta labor de incidencia.  Uno interpreta como una suerte de logro que se haya nombrado un coordinador humanitario de país; que OCHA que es la oficina de las Naciones Unidas para estos asuntos humanitarios ya esté en Venezuela, formalmente en Venezuela, pero ese ha sido un proceso», indicó Serrano, secretaria general de la Redhnna.

Serrano, quien también es investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), cree que en el 2020 se podrán ver los resultados de las instancias internacionales que tienen presencia en el país. Espera que los funcionarios de Naciones Unidos puedan «destapar los oídos» del gobierno venezolano para «empezar a actuar y recordar que debemos trabajar de manera articulada».

Cecodap